A nivel personal hace 10 años, yo monté en un avión mis esperanzas, mis sueños, mis ganas, mis ilusiones y el amor de mi familia y amigos.
Hace 10 años, también me paré en el aeropuerto de Barajas con la intención de aprender, vivir, conocer, viajar, integrarme, hacer amigos y también de regresar.
10 años después, tengo encima algunos kilómetros mas, miles de fotos y recuerdos imborrables de culturas, vivencias, sitios, comidas y climas diferentes, que ahora forman parte de mi vida, y que he intentando compartir con quienes quiero.
10 años después, tener "temporada de alta ocupación" en mi casa, es una de las cosas que mas me hace feliz. Compartir con mis amigos y familia un trozo de esta nueva vida, es reconfortante, aunque luego las despedidas sean horribles.10 años después, se ha ido gente que amo con toda mi alma aún cuando no estén ya aqui, cada uno de ellos es un ángel mas en mi vida, y sabe que estará presente siempre.
10 años después, no voy a negar que he tenido momentos malos en lo que he pensado que hago aqui, en los que he querido dejar todo tirado y regresar, pero al momento vienen los momentos buenos, las cosas positivas que he vivido en este tiempo, y aunque acepto que no es fácil vivir lejos, se que aún tengo cosas por hacer, el círculo no se ha cerrado.
10 años después, la vida se encarga de recordarme que despedirse no es fácil, que en los aeropuertos hay una gran diferencia entre una puerta y la otra, que siempre es mejor estar en las llegadas que en las salidas, a menos que seas tu el que se va, y que la sensación de vacío es mas dura para el que se queda.
En resumen, 10 años después puedo decir que lo he hecho: he aprendido, he viajado, he vivido, me he integrado, he hecho amigos, y también, de una forma u otra he regresado, regreso cada año y me lleno el corazón.